¿HAS PERDIDO TUS DETALLES?

Parte 3 de 4. Vivencias y Sensaciones

por / martes, 17 marzo 2015 / Publicado enemprendedores, marketing, Negocio Coaching, Vende tu Coaching, ventas

Parte 3 de 4: Vivencias y Sensaciones de querer abarcar todo el pastel de clientes.

 

Si alguna vez te has sentido que no obtienes lo que mereces, que trabajas y trabajas pero obtienes menos del esfuerzo realizado, si sientes en tu interior que se desperdician las acciones porque no siempre se llega al objetivo, que tu negocio rema y rema pero no avanza, que obtienes más insatisfacciones que satisfacciones, entonces es el momento de hacer un alto en el camino y reflexionar si estás intentando abarcar más de lo que puedes, si estás intentando llegarle a todos los clientes sin distinción perdiendo tiempo, dinero, y esfuerzo. ¿Por qué no ensayas enfocarte?

 

1. Un caso del deporte

 

Imagínate ahora en la mitad de un partido de baloncesto, tu llevas el balón y te encuentras en la necesidad de hacer un pase a un compañero de equipo, todos extienden sus manos y te piden que les pases el balón, ¿a quién se lo pasas?, posiblemente al compañero que se encuentre más cerca o al que se encuentre mejor ubicado para anotar la cesta del triunfo.

Lo mismo ocurre con tu emprendimiento, todo el mercado está aparentemente disponible para que le vendas tus productos, ¿a quien le debes vender?, a los clientes que se encuentren más cerca de tus soluciones y tengan una mayor necesidad de comprarte tus servicios.

 

 

2. Un caso traído del método de resolver los problemas

 

Cuando tienes un problema que resolver, la técnica nos dice que la mejor manera de abordar el análisis y encontrar las alternativas de solución, es dividir el problema complejo en partes más pequeñas y manejables, que te facilite identificar las causas y el origen, las necesidades y caminos de acción.

De la misma manera debes abordar tu emprendimiento, segmentando y dividiendo el mercado amplio y disperso, en pequeños grupos de clientes objetivo, más manejables y fáciles de llegar, para que las soluciones que brindes y ofrezcas se ajusten a las necesidades de ellos.

 

3. Un caso de tu actividad diaria

 

La misma filosofía de fraccionamiento del todo en sus partes, lo aplicas para comer cuando partes la carne en pedazos para alimentarte, lo aplicas en las tareas cuando las desglosas por secuencia de actividades para luego realizarlas de una en una, lo aplicas en la atención de clientes cuando les das un turno de servicio que te permita abordar sus necesidades de forma individual.

¿Por qué quieres atraer con tu emprendimiento a todo el mercado, en lugar de seducirlo individualmente y por grupos pequeños?

 

4. Un caso traído de la voz del cliente

 

Los clientes no desean ser atendidos en forma masiva e indiscriminada, todos sin distinción aman la personalización, y que les hables directamente e individualmente. No importa si envías la comunicación de forma masiva, cada lector de la misma debe sentirse como si fuera el único al que se la diriges. Este es tu reto en tu emprendimiento y así te juzgarán los clientes.

Ahora evalúa a cuantos clientes puedes manejar de forma personalizada y enfocate en esa cantidad y no en mucho más.

 

5. Un caso traído de tu trabajo

 

Sin importar la cantidad de actividades que debas acometer en el día, lo primero que debes hacer es organizarlas, clasificarlas, definir su importancia y prioridades. De igual forma en tu emprendimiento, sin importar la cantidad de prospectos de clientes que tengas, debes organizarlos, clasificarlos, definir su importancia y prioridades.

Una vez lo tengas definido, debes proceder a actuar, tanto en las actividades de tu trabajo como en la consecución de los clientes. Si intentas hacer todo al mismo tiempo, no harás nada o lo harás a medias y mal.

 

6. Es mejor la cantidad o la calidad

 

Siempre se puede entrar en el dilema de si es mejor la cantidad o la calidad, y dependerá de tu negocio, estrategias y objetivos. Un negocio que vende barato y con poco margen de utilidades, necesitará vender una mayor cantidad, que el negocio que vende con un margen mayor. Así ocurre con la venta de productos como el pan o la leche, que son de uso diario y de consumo más masivo, respecto de la venta de coches y en especial si se trata de Ferrari o Mercedes Benz (por nombrar algunos), en donde su volumen de ventas es menor pero con mayor margen de ganancias.

 

Pero sin importar la cantidad que requiera vender tu negocio para sobrevivir, siempre debes hacerlo con la mejor calidad para que satisfaga las exigencias de los consumidores. Analiza la cantidad que puedes producir y distribuir a los clientes, con la máxima calidad, y esa será la medida de tu exigencia de negocio, ni uno más. Siempre será preferible vender un solo producto bueno que cien malos, porque lo importante no es la venta única, sino las ventas repetitivas y de por vida (cuando hablamos de productos).

 

7. Sensaciones de satisfacción e insatisfacción

 

Cuando sientes que lo has hecho bien, en tu vida o en tu emprendimiento, la sensación es de alegría, placer, serenidad y bienestar. La sensación de gula no es agradable, es de angustia, remordimiento, saturación, apaga incendios, descontrol, frustración y sentimiento de desperdicio.

 

Lo mismo ocurre cuando queremos orientarnos a un mercado muy grande de clientes, que no podemos atender bien y que se nos sale de las manos. Cuando abarcas más de la cuenta, se presenta mucho el corre y corre, desorganización, angustia, poco tiempo para planificar, mucho estrés, descontrol, frustración y desperdicio. Lo cual no es nada bueno ni para tu salud y bienestar, ni para los beneficios y evolución de tu emprendimiento.

 

Por otro lado las sensaciones que producen el foco y orientación son la efectividad, la organización, la felicidad, el logro, la claridad, la eficiencia, el servicio, y el orden, entre otras. ¿No es mejor sentir estas sensaciones?

 

8. Representación de las sensaciones de foco a través de los sentidos

 

Cuando te enfocas y logras lo que te has propuesto, surgen unas sensaciones de bienestar y placer que se pueden expresar de acuerdo con el punto de vista de cada sentido, a saber:

 

a) La vista

 

La vista desenfocada se va a sentir dentro del bosque mirando para todos lados y buscando la salida sin saber cómo lograrlo, porque le gusta el ensayo y el error, correr y actuar para después cambiar si los resultados no eran los que esperaba.

 

La vista enfocada mira el bosque y cada uno de los árboles con la seguridad y serenidad del trabajo bien hecho. Escoge el camino más apto para ingresar y establecerse, atender a sus invitados y servirles.

 

b) El oído

 

El oído desenfocado escucha los instrumentos cada uno por su lado, como si fuera la primera vez que se reúnen para tocar juntos, tal vez se asimila a una práctica y entrenamiento en donde el ruido supera la melodía.

 

El oído enfocado escucha una verdadera orquesta en donde cada instrumento hace parte del equipo para interpretar una melodía agradable y placentera.

 

c) El olfato

 

El olfato desenfocado percibe varios olores sin que pueda identificar alguno en especial, pero desafortunadamente siempre el olor más fuerte y que se destaca, corresponde al menos agradable.

 

El olfato enfocado siempre será suave y dulce, especial como cada perfume que te inspira y deleita, porque siempre te hace sentir bien y diferente.

 

d) El gusto

 

El gusto desenfocado se parecerá más al sabor agridulce, que no es agrio ni es dulce, no es una cosa ni la otra.

 

El gusto enfocado te permite degustar a plenitud cada alimento que te comes, sea salado o dulce, concreto y preciso.

 

e) El tacto

 

El tacto desenfocado percibirá texturas corrugadas y deformes, que no te permiten identificar ninguna y no te producen placer especial.

 

El tacto enfocado identifica rápidamente la suavidad y forma, la solidez que te tranquiliza y lo liso de la textura para recorrer todo el espacio.

 

9. Lo que te dicta la intuición

 

Cuando revisas las diferentes sensaciones de foco y desenfoco, desde el punto de vista de cada sentido, sea la vista, oído, olfato, gusto o tacto, ¿qué te dicta la intuición?, con seguridad te sentirás más confortable con el foco, que te da la serenidad y la visión de conjunto, el escuchar la orquesta y su fabulosa melodía, el perfume del olor agradable, el deleite del sabor, y la suavidad de la forma.

 

Lo mismo te va a ocurrir con tu emprendimiento si te enfocas o desenfocas, ya que con el desenfoque los clientes se sentirán destemplados, desubicados, desatendidos, que no son observados, escuchados, sentidos, atendidos ni servidos. Todo lo contrario con el foco, en donde la orquesta se escuchará igual que la sinfonía, cada cliente se sentirá especial, bien atendido, estimado, escuchado, servido y con soluciones hechas a la medida de sus necesidades.

 

Cuando quieres abarcar todo el pastel de clientes, recorres un camino con alta tendencia hacia el desenfoque, en donde el negocio, los clientes y tu mismo sentirás las mismas sensaciones de inconformidad, intranquilidad y disgusto.

 

Por el contrario, si segmentas el mercado y te dedicas a atender a un grupo específico de clientes y prospectos, tu negocio, clientes y sentimientos personales, serán de placer, bienestar, satisfacción y prosperidad.

 

Soraya Bayo

Coach Certificada y Formadora

 

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